PRIMERA VEZ NEREA ANTE EL FUTURO
Verde esperanza, estás ante el futuro,
toda la vida de color sinoble.
No te prostituirás, Nerea, noble
hija del trueno, tú, del rayo puro.
No es esta vez primera, prematuro
toque de trompa, de tambor redoble.
Mi viga. Tú, mi sable. Tú, mi roble.
Mas yo tu espejo. Yo tu padre oscuro.
Primavera feliz y triste otoño;
somos así tú y yo. Tocón, retoño.
Alegre risa, tú, sereno gozo.
Qué has de esperar, Nerea, sino bronco
sufrir, dolor continuo, llanto ronco,
y uno, sin fin, desgarrador, sollozo?
© Gabriel Aresti